El éxito de un trasplante capilar no termina en el quirófano; los primeros 10 días son cruciales para garantizar la supervivencia de los nuevos folículos. Sigue estas reglas de oro:
- Higiene suave: Lava tu cabeza únicamente con el champú y la técnica indicados por tu médico, sin frotar ni rascar la zona intervenida.
- Posición al dormir: Durante la primera semana, duerme boca arriba con la cabeza ligeramente elevada (usando 2 o 3 almohadas) para reducir la hinchazón.
- Evita el sol y el sudor: Mantén la zona protegida del sol directo y evita el ejercicio físico intenso o saunas durante al menos 15 días.
- Paciencia con la «caída de choque»: Es normal que el cabello trasplantado se caiga entre la semana 3 y la 4. ¡No te alarmes! Es parte del ciclo natural; el cabello definitivo comenzará a crecer a partir del tercer mes.
Conclusión: Seguir al pie de la letra las indicaciones de tu equipo médico es la mejor inversión para asegurar un cabello denso y natural.